Tal vez lo más difícil sea definir el éxito. Empecemos por decir que esta palabra viene del latín y significa en origen: salida. ¿Salida a qué o de qué? Si nos atenemos a esta definición, más bien parece que un éxito es un comienzo a un final. Se dice que hemos “culminado” con éxito una tarea, un deseo, una aspiración, y solemos confundir el conseguir esa ilusión con el conseguir la paz espiritual, la tranquilidad emocional, la puerta a una vida nueva. Podríamos ser tajantes y decir que la vida es un fracaso desde el principio, porque siempre te vas a morir. No obstante nadie opina esto porque la dicotomía de vida-muerte es la esencia para disfrutar del tiempo que vivimos. Si no fuéramos a morir, nunca apreciaríamos nada. Por tanto conseguir un trabajo, una casa, una salud y un nivel cultural y de educación académica, es un derecho y no un éxito. Por muy necesario que lo sea, que lo es.
¿Alguien vive para trabajar o trabaja para vivir? Todos deseamos dedicarnos a lo que nos gusta que casi siempre no es cuestión de dinero, sino de tiempo; del que no disponemos porque tenemos que trabajar para tener dinero para vivir. Ser productivos para la sociedad significa no ser libres. Hoy un joven busca un trabajo para independizarse, pero ese trabajo le quitará tiempo para su grupo de rock, y se sentirá defraudado por la sociedad en la que ha nacido. Donde, sin embargo, le ofrecen distracciones y entretenimientos a precios muy asequibles. Ofertas que le dirán que no se esfuerce, que se conforme, que sueñe con un nuevo coche, la nueva casa, la/el nueva/o novia/o, el nuevo juguete electrónico. ¿Y el grupo de rock? Para eso hay que tener enchufe y ser muy bueno, y él... tiene mejores cosas que hacer.
El éxito no es tener un/a... (pon lo que quieras a continuación). El éxito es ser.
La dificultad para describir el éxito viene por la confusión de términos que se produce cuando simplemente vivimos. Cuando no me publican un libro puedo tener la sensación de impotencia, pero no de infelicidad (es decir de fracaso). Porque la felicidad fue escribirlo y que a ti te gustara. Incluso diría que sentirse infeliz no es sentirse fracasado. Me puedo sentir infeliz porque un ser querido le ha ocurrido alguna desgracia o incluso ha fallecido, pero el éxito ha sido conocerle, quererle, disfrutar con él. Puedo sentirme fracasado si no alcanzo mis expectativas comerciales, pero si esa fue mi meta el fracaso no vino por no llegar a ella, sino por creer que el éxito se puede contar.
El éxito es el que te permite una salida: de una situación no deseada o impuesta por circunstancias ajenas a ti, que te impedían ser quien eres; o hacia una situación deseable donde podrás desarrollarte en todo tu esplendor.
El éxito es no conformarse, contando con la premisa de que el éxito no se cuantifica, y aspirar a ser mejor: persona, pareja, padre o madre, amigo, compañero, ciudadano; a ser más comprometido, tolerante, luchador contra la injusticia, solidario; a esforzarte más escribiendo (en mi caso), comprendiendo, descubriendo, corrigiendo, ayudando, amando.
Todos tenemos el éxito por ADN y escogemos la sensación de fracaso por nuestra actitud.
Lo que importa es que seas y ese éxito nadie te lo puede quitar.
La dificultad para describir el éxito viene por la confusión de términos que se produce cuando simplemente vivimos. Cuando no me publican un libro puedo tener la sensación de impotencia, pero no de infelicidad (es decir de fracaso). Porque la felicidad fue escribirlo y que a ti te gustara. Incluso diría que sentirse infeliz no es sentirse fracasado. Me puedo sentir infeliz porque un ser querido le ha ocurrido alguna desgracia o incluso ha fallecido, pero el éxito ha sido conocerle, quererle, disfrutar con él. Puedo sentirme fracasado si no alcanzo mis expectativas comerciales, pero si esa fue mi meta el fracaso no vino por no llegar a ella, sino por creer que el éxito se puede contar.
El éxito es el que te permite una salida: de una situación no deseada o impuesta por circunstancias ajenas a ti, que te impedían ser quien eres; o hacia una situación deseable donde podrás desarrollarte en todo tu esplendor.
El éxito es no conformarse, contando con la premisa de que el éxito no se cuantifica, y aspirar a ser mejor: persona, pareja, padre o madre, amigo, compañero, ciudadano; a ser más comprometido, tolerante, luchador contra la injusticia, solidario; a esforzarte más escribiendo (en mi caso), comprendiendo, descubriendo, corrigiendo, ayudando, amando.
Todos tenemos el éxito por ADN y escogemos la sensación de fracaso por nuestra actitud.
Lo que importa es que seas y ese éxito nadie te lo puede quitar.
El éxito es ser, claro, ser uno mismo siempre.
ResponderEliminarY cuando no te dejen, no dejar de serlo
Vaya dicotomía.