Hombre en construcción: ¿De payasos?

miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿De payasos?

Se podría decir que el uniforme es el gesto más distintivo (e inconsciente) que hace diferenciar a las personas.
De hecho, somos ajenos a la decisión de nuestro cerebro, de establecer un tipo de relación con quien vamos a cruzarnos, en función del uniforme que viste. Me parece muy simplista la definición de la RAE sobre el mismo: “Traje peculiar y distintivo que por establecimiento o concesión usan los militares y otros empleados o los individuos que pertenecen a un mismo cuerpo o colegio”. Tan simplista como negar la evidencia de que somos como nos presentamos ante la sociedad. ¿O acaso es lo mismo un traje chaqueta en un hombre, de un gris perla brillante y llamativo, con una corbata roja atravesando su pecho; que otro hombre con un sencillo traje negro o que una mujer con un traje chaqueta, el pelo recogido, gafas de pasta negra?
Es evidente que somos una sociedad uniformada, que escogemos qué uniforme usamos, que imagen ven de nosotros. La mayor parte de las veces sin ser conscientes de que la imagen que nosotros creemos ofrecer es solo una de las que se ve.
Por el uniforme calificamos a nuestros interlocutores, por su apariencia nuestro cerebro se relaja o se altera o se pone en guardia. Es el mensaje que el uniforme ofrece lo que se escapa de nuestro control. Tú te ves muy guapa y alguno te verá muy furcia, tú te ves sencillo y algunos te verán muy soso, tú te ves normal y muchos te dirán que escondes algo.
Además la forma en que nos disfrazamos obedece a la tribu en la que queremos ser ubicados. Un hombre o una mujer, con un cuerpo bonito, se vestirán y se comportarán para remarcar esa belleza estética. Pero a su vez envían un mensaje de frivolidad que puede no coincidir con lo que ellos sienten o sí, pero que no son conscientes de ello. ¿Quién, por ejemplo, no se hace un tatuaje o no se pone un prenda ajustada o no se pone una prenda demasiado ancha, porque no quiere ser encasillado en una tribu que no le gusta? Y algo más grave. Cuántas personas están deseando pertenecer a una tribu, y ser reconocido por ella, para no sentirse solo o sola.
Lo curioso del asunto es que al final, aunque no te guste, tienes que acceder a vestir un uniforme, tienes que arrimarte a una tribu sin que tal vez te guste demasiado, porque no vestir uniforme es de tontos, de locos o ¿de payasos?

No hay comentarios :

Publicar un comentario